>  >  > 
Un viaje por carretera en Gran Bretaña

Descrito como el país de los países por su actual primer ministro, Gran Bretaña ofrece una amplia gama de preciosos paisajes, cultura variada e inesperados tramos de carretera que puede descubrir. Atrévase con Gales, Inglaterra y Escocia y descubra los antiguos, modernos, mundialmente conocidos y más secretos tesoros que le esperan en la carretera. ¡Y no se olvide de conducir por la izquierda!

Cardiff, Gales

014_CARDIFF_165487475
Comience su viaje por carretera en Gran Bretaña en Cardiff, la capital de Gales. En vez de desafiar a la famosa lluvia de Gales, dé un paseo en coche alrededor del castillo de Cardiff y a lo largo del río Taff, pasado el estadio Principality hasta la bahía de Cardiff en el sur de la ciudad, donde puede encontrar alguno de los paisajes, arquitectura y monumentos más emblemáticos que el país de Gales puede ofrecer.
El Centro Milennium de Gales y el Senned (edificio de la Asamblea Nacional de Gales) miran desde arriba la confluencia de los ríos Taff y Ely y ofrecen un espectáculo que no se puede perder. Coma en el puerto antes de acabar el capítulo de su viaje por carretera en Gales y apresurarse hacia el este a su siguiente parada: Oxford.
Diga “hwylfawr” [Adiós] a Gales cerca del anochecer y coja el puente Severn, monumento clasificado de Grado I, sobre el río Severn y Wye hacia Bristol, Inglaterra. Desde aquí, disfrute de la magnífica puesta de sol sobre el estuario del Severn.

Condado de Oxford, Inglaterra

Merton College, Oxford.
Unas tres horas después, llegará al condado hogar de la universidad de habla inglesa más antigua del mundo. El condado de Oxford seguramente responderá a los idílicos paisajes cliché y a las pintorescas tierras de cultivo que muchos asocian a Inglaterra. En cuanto entre en la ciudad, prepárese para un lugar que parece detenido en el tiempo. Oxford es una ciudad con un aire de encanto que se podría describir precisamente como “pintoresco”.
Disfrute de un copioso desayuno inglés y antes de volver a la carretera, debería probar su suerte en la batea, la alternativa de Oxford a la góndola. Después, abróchese el cinturón, prepare un picnic, mantenga la esperanza de que el tiempo británico responda y diríjase a la zona oriental de los Cotswolds.
Las palabras no son suficientes para describir la belleza de estos paisajes y en un día apacible, nada es más relajante que deslizarse a través del paisaje inglés con las ventanillas abiertas (o el techo, si conduce un descapotable).
Aparque cerca de Woodstock y haga un picnic frente al magnífico palacio Blenheim.

Coja una de las carreteras –le resultará difícil encontrar una que no sea pintoresca en esta parte de Inglaterra– de vuelta a la ciudad y tome algo en la popular, pero bien escondida, taberna Turf. La mayor parte de los clientes son jóvenes estudiantes, pero aquí fue donde Bill Clinton hizo su famosa fechoría y donde el antiguo primer ministro australiano Bob Hawke bebió una yarda de cerveza en 11 segundos, consiguiendo un récord Guinness. Tal vez, lo mejor es que rechace las yardas de cerveza, pues tendrá que levantarse temprano para adelantar su siguiente parada: el distrito de los Lagos.

El distrito de los Lagos: Cumbria, Inglaterra

Stunning landscape of Wast Water and Lake District Peaks
Rumbo norte hacia Cumbria, tal vez no es el más excitante de los viajes en coche: la autopista se alarga continuamente y sin cambios a lo largo de la franja de Inglaterra, serpenteando a lo largo de las mayores ciudades que marcan el camino hacia el norte. Pero no lo lamentará.
El distrito de los Lagos romperá esta monotonía abriendo el horizonte hacia el cielo y mostrando a su vista colinas y zonas verdes. Las 885 millas cuadradas del distrito de los Lagos constituye el mayor (entre otros superlativos) parque nacional de Inglaterra. La montaña más alta de Inglaterra (pico Scafell), el lago más profundo (Wastwater), y el mayor lago (Windermere), todos se encuentran aquí y culminan en un despliegue espectacular de paisaje. Es también Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Por si esta colección de maravillas no fuera tentación suficiente, hay también estupendos restaurantes, pubs y hoteles, cada uno con sus vistas, para pararse, estirar sus piernas y hacer un selfi o dos.
Si tiene tiempo, continúe su camino más allá de la península Cartmel y del lago Windmere para una conducción única e impresionante y haga una parada en boxes en las ciudades de Kendal y Bowness que merecen la pena por sus casas históricas. Conduzca hasta el valle Eden y Penrith y tendrá la recompensa de las vistas de pueblos de arenisca y monumentos prehistóricos. Si quiere curiosear fuera del esplendor de Cumbria, siga hacia el norte a través de la frontera con Escocia.

La costa oeste de Escocia

Glencoe mountains and landscape, in cloudy day, Scotland
Siga hacia el norte pasando por Glasgow y siga la carretera A82 en dirección a Glencoe. La carretera atraviesa la mayor parte del Parque Nacional Trossachs y serpentea paralela a Loch Lomond durante casi la mitad del viaje. No es necesario decir que durante la mayor parte del trayecto se sentirá asombrado por la belleza natural inherente al paisaje escocés. Maravíllese con las casitas de campo que salpican “the bonnie, bonnie banks” del gran lago y las vívidas sombras del follaje del entorno.
Apresúrese hacia el paso de Glencoe, estilo James Bond. Mencionado en la película Skyfall, este paisaje –imponente en cualquier estación y con cualquier tiempo– será más que suficiente para impresionarle y maravillarle a lo largo de este tramo de su viaje por carretera hacia Glenfinnan, cuyo famoso viaducto desempeña un papel emblemático en la saga de Harry Potter.
Aparque en el centro de visitantes antes de entrar en la ciudad y dirigirse a pie hacia el mirador para tener una gran oportunidad para hacer fotos. Si siente hambre o necesita un café para continuar, el vagón restaurante Glenfinnan –un renovado vagón de tren, que ahora es un restaurante– está solo a unos pasos y presume de tener algunos de los bizcochos más deliciosos con nata escocesa y mermelada de fresa de la región. Cuando vuelva a su coche, dé la vuelta hacia Fort William y conduzca por la carretera sinuosa del oeste y, unas pocas y maravillosas horas después, llegará a Arisaig, uno de los puntos más occidentales de Gran Bretaña.
Recorrer la ondulante carretera de la costa es una experiencia emocionante y en el verano, puede conducir tarde, por la noche. Deténgase en uno de las numerosas playas blancas que se alinean en la costa y disfrute de la puesta de sol sobre las islas de Eigg, Muck, Rum y Canna. Está tan en el norte que, a mediados de verano, el sol no se pone completamente y una vez pasada la media noche, el cielo se continuará mostrando azul pálido.
Antes de dirigirse hacia el este, aventúrese unas diez millas más hasta Mallaig, donde encontrará bares caseros y cómodos B&Bs. Asegúrese de probar el marisco fresco antes de dejar las inmediaciones de las islas occidentales de Escocia. ¡Regálese unos moluscos, gambas o vieiras que irán a la perfección con un plato de patatas fritas y no costarán un ojo de la cara en esta bonita ciudad costera!

La costa este de Escocia

Edinburgh
Conducir del oeste al este, aunque menos pintoresco, no deja de tener su mérito. Diríjase a Stirling —la antigua casa de la Corona Escocesa– y baje hacia Edimburgo en su camino hacia St. Andrews. Aunque el tiempo aquí es poco fiable, la monótona lluvia añadirá romanticismo a la melancólica arquitectura gótica de la ciudad.
Alcance la calle Prince y contemple los atractivos más característicos de Edimburgo, como el monumento a Walter Scott y el Castillo de Edimburgo, antes de dirigirse hacia el palacio de Holyroodhouse, una de las residencias de Su Majestad la reina de Escocia. Conduzca hasta el asiento de Arturo, el principal pico de un grupo de colinas de Escocia que constituye la mayor parte del parque Holyrood. Las vistas desde la “séptima colina” de la ciudad sobre Edimburgo serán espectaculares.
Desde aquí puede divisar el colegio George Heriot’s que, además de ser un magnífico ejemplo de arquitectura renacentista, fue la inspiración de Hogwarts, la escuela de magia y hechicería y escenario principal de las novelas de Harry Potter de J.K. Rowling.
Desde Edimburgo, viaje a través de Fife vía el puente de Forth, uno de los logros más impresionantes de la ingeniería y otro Patrimonio Mundial de la UNESCO. Salga de la carretera de calzada doble y coja la carretera más pintoresca de la costa en dirección a Cupar. Debe parar en Anstruther para un fish and chips, recomendadas en todo el mundo, y 9 millas después llegará a St. Andrews.
Aprecie las proezas de la arquitectura que han soportado la prueba del tiempo en esta ciudad desgastada por el tiempo, incluyendo la Universidad de St. Andrews, la tercera universidad más antigua del mundo angloparlante y la más antigua de Escocia.
Y, finalmente, llegue al final de su viaje por carretera en las ruinas del Castillo de St. Andrews cuya historia errática y llena de color, como casa tanto de reyes como de prisioneros, es tan distintiva como el clima británico, del que es probable que descubra cada faceta en su tour por Gran Bretaña.

Comments

comments

Comparta el artículo