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Historia de los coches eléctricos (III) La resurrección

Continuamos repasando la historia de los coches eléctricos: tras sus orígenes y proliferación alrededor de los comienzos del siglo XX, vino el declive, la casi total desaparición de la industria del automóvil eléctrico y varios intentos por resucitarla. Nos quedamos en los años 70, cuando la crisis energética puso de manifiesto el problema que suponía depender de las reservas de petróleo.

 

En 1973 tuvo lugar la primera crisis del petróleo, y esto contribuyó a despertar la conciencia colectiva. Los fabricantes de coches convencionales se vieron obligados a mejorar su eficiencia a la vez que buscaban alternativas, ya que la economía de occidente podría sufrir un revés si el petróleo se encarecía notablemente por su escasez.

 

Citicar

 

Un año después, en 1974, nació el primer coche eléctrico producido en masa: el pequeño CitiCar, del que hubo tres modelos y del que se fabricaron alrededor de 2.000 unidades hasta 1977. Ya en 1980 grandes marcas como Peugeot, Renault o Toyota presentaron modelos eléctricos: estaban el Peugeot 205 eléctrico, el Renault Express eléctrico, o el prototipo Toyota EV-30.

 

Emisión cero

 

En 1990 General Motors presenta en Estados Unidos el Impact, precursor del EV-1, uno de los vehículos eléctricos más populares de la historia. El EV-1 fue un éxito en los 90, cuando ya aparecieron varias legislaciones que exigían vehículos de emisión cero (principalmente en California) para frenar la creciente contaminación en las grandes ciudades americanas. Hubo varios coches convencionales reconvertidos a eléctricos, y los fabricantes tuvieron que cumplir con la ley lanzando coches de emisión cero: Ford Th!nk, Nissan Altra EV, Ford Ranger EV, Chrysler TEVan, Toyota RAV4 EV, Honda EV Plus… muchos de estos vehículos eléctricos se ofrecían exclusivamente en alquiler a largo plazo, lo que dio lugar a algunos conflictos en el mercado.

 

GM-EV1

 

La autonomía de los coches eléctricos en la década de los 90 ya había mejorado sustancialmente, y permitían realizar los desplazamientos más habituales que llevaba a cabo la población, aunque parece que los fabricantes estaban esforzándose más en cumplir las leyes que en darlos a conocer. La ley acabó modificándose, y pasó de exigir coches de emisión cero a coches de bajas emisiones. Esto frenó la industria del coche eléctrico una vez más, unido a otros factores, como la presión de los lobbys de la industria petrolera, la necesidad de mejora en las tecnologías eléctricas para estos vehículos, y especialmente, que era más rentable vender coches convencionales que requerían mantenimiento y permitían generar más dinero después de su venta. Asimismo, a la industria no le compensaba mantener repuestos para coches eléctricos que no vendían grandes cantidades de unidades, y muchos fabricantes retiraron sus vehículos del mercado e incluso los desguazaron y destruyeron.

 

Los coches híbridos

 

Tras un nuevo declive de la industria del automóvil eléctrico, apareció en los 90 la tecnología híbrida: combinar un motor eléctrico con uno de gasolina, y así ser percibida como un punto medio en la balanza y la pugna entre el coche convencional y el eléctrico. La industria del coche híbrido y la creciente preocupación por la ecología lograron superar la presión de la industria petrolera, y mantener a flote la tecnología eléctrica, la cual volvió a suscitar gran interés con una nueva crisis energética ya en la década de los 00. Uno de los coches híbridos más míticos y exitosos nació en 1997 y fue el Toyota Prius, el primer vehículo híbrido que se producía en serie.

 

Toyota-Prius

 

En la actualidad la situación ha cambiado: el petróleo ya es más caro que la energía eléctrica, y se ha convertido en un recurso cada vez más escaso. A esto se une el problema de la contaminación en las ciudades, y que la energía eléctrica está mejorando tanto en su generación como en su distribución, gracias en parte a los avances en energías renovables. Pero todavía nos queda mucho camino por recorrer.

 

 

Fotos destacada12 y 3 en CC: Wikimedia Commons.

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